Como en todo juego de cartas, el azar juega un papel preponderante en el poker.
Los grandes jugadores no solo se valen de su estrategia y coraje a la hora de jugar, sino también de su suerte; no es lo mismo un par que un full y no es lo mismo poker que una quintilla, por eso la suerte y la capacidad de los jugadores van de la mano.
Para adentrarnos en la experiencia del poker, primero debemos comenzar viendo al poker como una posibilidad de crear estrategias y formas de lograr objetivos, que en este caso es ganar el juego. El primer paso es saber exactamente en que consiste el juego, que implica no solo el conocimiento de sus reglas y sus jugadas sino también cuestiones mas inherentes al jugador que en este caso hará (o no) uso de su coraje arriesgándose a seguir la partida en inferioridad de condiciones, esperando esas cartas milagrosas que puedan hacerlo pasar de una inminente derrota a una dulce victoria.
Según los expertos jugadores de todo el mundo, el poker deja de ser azaroso cuando quien juega habitualmente crea para si, una estimación de jugadas y situaciones que lo lleven a cálculos precisos de lo que será su estrategia.
Es en este caso donde se hace visible la frase se hace camino al andar, ya que los jugadores conocen fuerzas y debilidades a través del juego constante.
Por eso para afianzar tus estrategias debes jugar y jugar, hasta ser algún día el mejor de todos



